La prevención de la violencia de género no puede empezar a los 15 años. En muchos casos es tarde. Prevenir significa «ver algo que aún no ha ocurrido, no ha llegado: anticiparse a su venida» y para eso hay que empezar antes. Al menos desde los 3 años, tanto en casa como en la Escuela y tanto para las niñas como para los niños.
Necesitamos una sociedad más formada; unas familias, una escuela, unos medios de comunicación, y unos políticos que se formen y que apuesten de verdad por hacer prevención ANTES de que aparezca el sexismo, la discriminación... las malas historias de amor. El asesinato.
En medio de todas las intervenciones que he realizado estos días en los medios de comunicación, he ido pensado y dándole vueltas a este DECÁLOGO PARA PREVENIR LA VIOLENCIA DE GENERO, que aquí les pongo.


No está cerrado ni concluido. Seguramente le falta mucho, pero ojalá sirva para hablar y debatirlo en las aulas de primaria y de secundaria, en tertulias de café con nuestras amistades, en alguna radio y otros medios, y por supuesto, en casa. Lo que pretendo es que estas ideas estimulen la reflexión y que saquen a flote todos nuestros prejuicios, estereotipos, miedos, dudas, inseguridades etc… Y que desde ese diálogo compartido, seamos capaces de generar nuevas actitudes y comportamientos en pro de la verdadera libertad para ser una misma con o sin pareja, no temer por nuestra vida, que no nos juzguen por decidir sobre nuestro cuerpo, no tener que justificar ni explicar que tras una violación seamos capaces de rehacer nuestra vida.
Estoy encantado como profesional el contar con este gra trabajo que rtealizas, muchísimas gracias, atentamente Lorenzo Rosario Godoy
Muchas gracias Juani por ese tiempo de reflexión al que nos invitas. Leer el decálogo es adentrarme en la idea para lograr cambios. Es creer que conseguir esos cambios es cosa de familia, de colegios, de amistad, de profesión y queda abierta… Aprender juntas y juntos es amoroso y más divertido y más fácil…
Adelante pues…