
Cada semana, al menos durante un minuto tendríamos que dedicarnos un momento, un espacio… un mirar hacia dentro, hacia afuera, hacia lo de alrededor, hacia lo lejano y lo cercano, hacia lo humano y lo divino y tomar perspectiva…. para sentirnos vivas! Aquí van algunas sugerencias…
Procuro hacerlo aunque se requiere práctica para lograr hacerlo desde la serenidad y fuera de la tensión que habitualmente nos envuelve, a mi al menos me sucede.