XVII JORNADAS MUNICIPIO Y DROGODEPENDENCIAS EN OVIEDO

El 14 y 15 de octubre se celebran las XVII JORNADAS MUNICIPIO Y DROGODEPENDENCIAS  en Oviedo y en las que participaré con un taller de 3 horas para profesionales que trabajan la prevención de drogas con familias.

XVII Jornadas Municipio y Drogodependencias. Oviedo.
XVII Jornadas Municipio y Drogodependencias. Oviedo.

Lo he titulado «ENSEÑAR A LAS HIJAS E HIJOS A CONVIVIR Y PREVENIR EL CONSUMO DE DROGAS» y lo que pretendo es dar a conocer a las y los profesionales que intervienen con familias las estrategias que ofrece nuestro modelo de la competencia personal y social recogido en nuestro libro «ENSEÑAR A LOS HIJOS A CONVIVIR», (Edt. Desclée) escrito con mi maestro y amigo el Pr. Dr. Manuel Segura.

Enseñar a los hijos a convivir. Manuel Segura y Juani Mesa.
Enseñar a los hijos a convivir. Manuel Segura y Juani Mesa.

Lo que proponemos es que para ser una persona competente, capaz de ser ella misma y de relacionarse asertivamente hay una base de trabajo personal que se inicia en la familia y que continúa en la escuela y a lo largo de la vida. Pues hay otras dos maneras de relacionarse que producen  un gran dolor y desadaptación personal, emocional y social. Una, es la no relación, es decir, no expresar lo que sentimos ni lo que pensamos, ni nuestra opinión y mucho menos ejercer nuestros derechos (demostrar desacuerdo, tener una opinión propia, decir NO, etc…). A este estilo de comunicación y relación lo llamamos INHIBIDO y cuando la persona se inhibe mucho y durante mucho tiempo incluso desde la infancia, uno de sus “estallidos” es la evasión de la realidad… y así se llega a las drogodependencias. Porque al evadirnos del sufrimiento terrible de la soledad, del rechazo, de la burla, del abuso, de la presión del grupo, del miedo al qué dirán etc, la droga (legal o ilegal) alivia, desinhibe, nos hace olvidar, nos muestra una “yo irreal, pero que nos gusta más” y eso engancha. Y más si se tiene problemas personales, familiares, o simplemente se tiene 15 años.

La otra opción es un estilo de relación y comunicación AGRESIVO, donde la persona se cree que tiene más derechos que los demás. Que sus sentimientos son más importantes que los de los otros. Que manipula, oprime, desprecia, controla, abusa de los demás y así gana reconocimiento y poder: estatus. En el fondo es una persona amargada y débil, pero capaz de dañar a todas las personas que tenga a su alrededor. Que necesita demostrar constantemente que “valgo más que tú”, sea quien sea. Estas personas establecen relaciones de dominio-sumisión, les gusta el peligro; no tienen conciencia de los riesgos y peligros de ir al límite; experimentan y prueban de todo creyendo que “ siempre controlo”. Falso. Y con una necesidad terrible de sentirse admirados por otros y aceptados. Peligroso y más si se tiene 15 años.

Prevenir el consumo de drogas debe comenzar en casa y desde la infanicia. Dra. Juani Mesa Expósito
Prevenir el consumo de drogas debe comenzar en casa y desde la infanicia. Dra. Juani Mesa Expósito

Por eso, nosotros hablamos de la importancia de trabajar la ASERTIVIDAD desde casa. Una persona con una manera de comunicarse y relacionarse ASERTIVA, expresa sus sentimientos, ejerce sus derechos con RESPETO, sentido de la JUSTICIA y de la EFICACIA y con FIRMEZA y SEGURIDAD, sabiendo que la otra persona tiene LOS MISMOS DERECHOS. Y esto hay que aprenderlo y vivirlo desde casa, porque el aprendizaje más importante es por imitación. Y al principio de la vida, todo lo aprendemos de los que amamos incondicionalmente: nuestras figuras de apego.

Imitamos sus gestos, aprendemos las palabras, el idioma, los bailes, las canciones,  los cuentos,  las comidas favoritas, incluso,  aprendemos a amar y a relacionarnos, tal y como lo hacen  nuestros ídolos de la infancia que no son otros que quien haga de referente. De ahí la importancia de apoyar y enseñar cuanto antes a las familias a ser competentes en el desarrollo emocional, personal y social de cada miembro de la familia.

Así preparando  y fortaleciendo a las familias preparamos y fortalecemos la madurez de  las y los futuros adolescentes. Para que sepan elegir a sus amistades;  qué es lo que quieren en las relaciones y a discriminar qué quieren los demás de ellas y ellos. A tomar decisiones y a asumir las consecuencias. A decir NO, cuando es que NO. A darse cuenta de la presión del grupo, de cómo gestionar ciertos sentimientos poderosos y arrastradores; el deseo de ser aceptados, de gustar, el miedo al rechazo, el miedo a la burla, miedo  a la soledad… Y el precio que hay que pagar.

Porque al contrario que en la vida adulta que buscamos ser auténticamente una o uno mismo, fortalecer la personalidad a partir de lo que soy de verdad y no por lo que quieren los demás de mí, en la adolescencia se busca todo lo contrario; fundirse con el grupo, con la manada, ser uno más: homogeneizarse. Desde el corte de pelo, al tipo de vaquero, de música, de carpeta que llevan al instituto, de lenguaje, de maquillaje, de series, de videojuegos, de comida … Cuanto más se identifican más se diluyen, pero al mismo tiempo más son recompesados por el grupo: “eres uno o una de nosotras”. Y eso favorece la experimentación sana y la insana.

La experimentación sana ayuda a descubrir nuestro potencial. La insana nos diluye en la masa, nos anula y aliena. Dra. Juani Mesa Expósito.
La experimentación sana ayuda a descubrir nuestro potencial. La insana nos diluye en la masa, nos anula y aliena. Dra. Juani Mesa Expósito.

La experimentación sana, la que ayuda a madurar y a salir del nido; a desplegar más  habilidades sociales, a manifestar  la autoestima, a descubrir potencialidades que la familia impide o  infantiliza; a sentir el primer amor, el primer desamor, las primeras traiciones y lealtades etc… La experimentación insana, la que descuida el cuerpo: no comer bien, no dormir, fumar y beber compulsivamente; someterse a relaciones sexuales no verdaderamente consentidas (por presión o porque se hacen bajo los efectos de alguna sustancia), de conducir motos o coches imprudentemente.

La otra experimentación insana es la que  descuida la mente y el corazón; al mentir, autoengañarse, someterse a la presión del grupo, inhibirse, soportar el desprecio, la burla por tal de seguir “integrados”; hacer lo que sea por ser aceptados, sufrir y no pedir ayuda, sucumbir a la persuasión para hacer o decir lo que realmente no se siente como bueno ni coherente con una o uno mismo, etc..

La experimentación en la adolescencia tiene una parte sana y otra insana. Hay que ayudarles a que comprenda esta cara y cruz, antes de que se expongan a situaciones en las que ya no estaremos. Dra. Juani Mesa Expósito
La experimentación en la adolescencia tiene una parte sana y otra insana. Hay que ayudarles a que comprenda esta cara y cruz, antes de que se expongan a situaciones en las que ya no estaremos. Dra. Juani Mesa Expósito

Pero todo esto se puede prevenir enseñando la ASERTIVIDAD, parece mágico y simple pero no lo es. La Asertividad es fácil de explicar, pero muy difícil de practicar constantemente. Pero no imposible y menos si contamos con la ayuda de profesionales y a través de talleres, donde aprender y compartir la experiencia de educar. Educar y prevenir. Educar para pensar antes de actuar; buscar diferentes soluciones, prever las consecuencias, trabajar la empatía. Educar para entender nuestra complejidad emocional sin miedo. Educar para comprender nuestra necesidad de ser seres sociales, ajustados, únicos y vinculados positivamente con los demás. Gente que nos enriquezca el corazón y el alma. Que nos ayude a ser personas de verdad.