El Rincón de la Calma, nuevo libro sobre inteligencia emocional y convivencia

Entrevista a la Dra. Juani Mesa Expósito

«La Escuela es capaz prevenir muchos de los grandes problemas de gestión emocional que pueden aparecer en la adolescencia y en la vida adulta«

Libro El Rincón de la Calma

Me entrevista Bibiana Ripol Comunicación para dar a conocer los aspectos más destacados de mi nuevo libro, El Rincón de la Calma, que acabo de publicar con la editorial Desclée de Brouwer (@editorialdescleedebrouwer) y con las bellas ilustraciones de Elisenda Adell (@elisendadell.ilustration).

Bibiana Ripol Comunicación: ¿De dónde nace El Rincón de la Calma? ¿En qué momento decidiste escribir este libro?

Juani Mesa Expósito: El Rincón de la Calma (Edt. Desclée de Brouwer) es un compendio de toda la experiencia acumulada a lo largo de mis 25 años de carrera profesional, trabajando codo a codo con profesorado de Ed. Infantil y Primaria y educadores sociales en pisos tutelados. Las y los docentes y educadores sociales aplican estas actividades y juegos y yo les apoyo, unas veces compartiendo la experiencia dentro del aula (o del hogar), otras, desde la formación y el asesoramiento.

Quería facilitar  al profesorado, equipos psicopedagógicos y educadores sociales un programa psicoeducativo no terapéutico, que fuera socioafectivo para mejorar el clima emocional y convivencial de su clase (o su centro de menores) y sin tener que tener que ser una persona experta en Psicología.

Un programa organizado por edades que recogiera todas las actividades que llevábamos años aplicando, que fuera sencillo, estructurado y divertido y, al mismo tiempo, que trabajara la inteligencia emocional y la social de forma progresiva, evolutiva y de modo preventivo.

Un programa con más de 120 actividades, distribuidas a lo largo de las 30 Unidades que componen el manual. Cada Unidad tiene su contenido teórico, los objetivos concretos a conseguir en esa Unidad, una propuesta metodológica y los tiempos aproximados de lo que dura cada actividad. De esta manera el profesional que quiera trabajar el programa se puede organizar de acuerdo a sus tiempos y necesidades.

La Escuela es capaz prevenir muchos de los grandes problemas de gestión emocional que pueden aparecer en la adolescencia y en la vida adulta, como la poca tolerancia a la frustración, la procrastinación, la apatía, la ansiedad, baja autoestima o la depresión, así como las dificultades en las relaciones personales (familiares, de pareja y laborales), bullying, soledad, relaciones tóxicas etc..

Cuando viene a mi consulta una persona por primera vez me pregunto, ¿Cómo estaría hoy esa persona si hubiera tenido la oportunidad en su infancia de desarrollar más y mejor su inteligencia emocional y social?

La Dra. Mesa, el día que recibió los primeros ejemplares de su segundo libro, EL Rincón de la Calma.

Carácter práctico del libro

BRC: El formato de tus dos libros es en forma de guía práctica. Este es un gesto primordial que incita a la acción desde el aprendizaje. ¿Qué te lleva a afrontar la escritura de tu libro de esta manera?

JME: Mi intención ha sido facilitar un manual socioafectivo, que recoge no solo emociones básicas sino otras tan importantes como el sentido del humor, el cansancio, la fuerza de voluntad, el optimismo y por supuesto, los afectos y al hacer una repaso tan amplio quería que fuera versátil y fácil de trabajar. Desde el trabajo en pequeño grupo, al individual, parejas y con todas se pudiera estimular la inteligencia emocional y favorecer la cohesión grupal. Actividades avaladas por la experiencia de muchos docentes y educadores que las han aplicado y que están muy bien documentadas desde la Psicología, la Pedagogía, el Mindfulness e incluso la Criminología.

El otro libro, “Enseñar a los hijos a convivir” (Edt. Desclée de Brouwer), también tiene el mismo formato, es una guía práctica para facilitar la creación de Escuelas de Familias en los centros escolares y dotar a las familias de las mismas herramientas que trabaja el profesorado en el aula.

«Una sociedad está sana cuando las familias y la Escuela pueden vivir bien la crianza y la enseñanza»

Perspectiva de género

BRC: Una de tus prioridades en el libro es educar desde la perspectiva de género. ¿Cómo aprenden y se enfrentan los niños y niñas a estos roles? ¿Por qué es tan importante?

JME: Tener perspectiva de género en mi trabajo me ayuda a mirar a niñas y niños rompiendo esquemas limitantes y viendo a la personita que tengo delante. Los estereotipos encorsetan y hacen sufrir a las personas, tanto en la vivencia emocional como en la social. Educar desde la no limitación, atendiendo el potencial de la persona es lo que da esta mirada. También ayuda a madres, padres, docentes y educadores sociales. Sabemos que nuestro género, esa construcción social y temporal, condicionada por la época en la que hemos nacido, afecta a cómo nos miramos y miramos a los demás. También a cómo educamos. Hay investigaciones que demuestran que ni el profesorado, ni las y los educadores sociales, ni las familias tienen las mismas expectativas si están tratando con un niño o una niña. Así que  «El Rincón de la Calma» es una oportunidad para trabajar desde los primeros años para que niñas y niños tengan derecho y gestionen bien aspectos tan naturales de la persona como es expresar el afecto, llorar, ser sensibles, valientes, estudiosos o a mostrar desacuerdo.

Covid-19

BRP: Has tenido en cuenta el contexto sanitario actual a la hora de afrontar el libro. ¿Cómo crees que afecta a los niños y niñas? ¿Qué es importante que entendamos aquí?

JME: El confinamiento me pilló acabando el libro y atendiendo a familias por videollamada con peques que no soportaban estar encerrados en casa, nerviosos, algunos agresivos, con alteraciones del sueño y las comidas, etc. Otras familias eran incapaces de trabajar hábitos y poner límites; también recibí demandas de familias con adolescentes que se estaban enganchando a las pantallas, con ataques de ansiedad o familias que  no soportaban su propia convivencia. Y viendo que esta situación está cambiando la forma de relacionarnos, decidí incluir algunos ejercicios y reflexiones en el libro. La comunicación no verbal, la gestualidad corporal o la distancia social son abordados en el manual teniendo en cuenta la pandemia y cómo está modificando estos códigos comunicativos. La inteligencia social es la capacidad de adaptarnos a las circunstancias y ser capaces de mantener nuestras relaciones, a pesar de las mascarillas, de no poder abrazarnos, del miedo a contagiar a un ser querido etc.. La inteligencia emocional nos ayuda a gestionar todo esto sin acabar con un ataque de ansiedad o pensando que la vida no vale la pena.

Investigación

BRC: ¿Qué es lo más valioso que has aprendido durante el proceso de investigación?

JME: A nivel personal, la paciencia y la constancia, que no son elementos nada fáciles de practicar en el día a día. También que la infancia es un tesoro y la Escuela es una oportunidad única de ayudar a crecer como persona a tantos seres humanos, sin estigmas ni traumas, sólo educando y previniendo. Y ahí tenemos una responsabilidad como sociedad muy grande. Se tiene que apoyar más a la Escuela y al profesorado, dotarlo de formación y recursos. Incluso desde el momento en el que empiezan a estudiar la carrera. Otra cosa que aprendí hace tiempo es que es urgente una verdadera conciliación familiar. El Pr. Farrington, criminólogo en la Universidad de Cambridge realizó una investigación en la que demostró que por 1€ invertido en Educación, se ahorran 7 € en cárceles y delincuencia. Una sociedad sana comienza cuando las familias y la Escuela pueden vivir bien la crianza y la enseñanza. La salud mental empieza potenciando la inteligencia emocional, la social y educando en valores.

Emociones

BRC: Personalmente, ¿Qué emoción o habilidad crees que les cuesta más a los niños y niñas?

JME: Vivir bien lo emocional es caminar por una escalera de 4 peldaños. En el primero, identificamos lo que sentimos, le ponemos nombre y además somos capaces de reconocerlo cuando le pasa a los demás. En el segundo peldaño aprendemos a usar lo emocional para no quedarnos en blanco y a pensar con claridad a pesar de lo que sentimos. En el tercer escalón aprendemos a comprender por qué sentimos lo que sentimos y en el cuarto, y último, alcanzamos un nivel de gestión o de autorregulación de la vivencia emocional que nos permite crecer como personas. En la infancia hay que empezar por el primer escalón, para pasar después por el segundo y luego el tercero hasta llegar al cuarto. No saben gestionar aún su vida emocional porque están empezando a vivir y a experimentar. Y ahí está la oportunidad educativa. Ahora bien, si ni las familias ni el profesorado saben cómo educar la vivencia emocional, ¿Cómo vamos a conseguir que nos atiendan, que hagan bien lo que les pedimos, que manejen la frustración, que sean pacientes, que aprendan a calmarse, etc. o que sepan lo que quieren, que desarrollen una sana autoestima o sepan hacer y mantener  buenas amistades?

«La salud mental empieza potenciando la inteligencia emocional, la social y educando en valores»

EL PASO DE Primaria a ESO

BRC: El paso de primaria a la ESO es un momento esencial para ellos y ellas al que dedicas el final de este libro. ¿Algún consejo principal para afrontar esta etapa?

JME: Es un cambio muy importante. Por un lado, en muchos casos cambian de centro escolar o, como mínimo, van a otra parte del edificio. Van con “los mayores” aunque aún se sienten pequeños, pero un poco menos. Tienen que adaptarse en un ritmo de aprendizaje diferente, aprender cómo funciona la ESO, cuáles son los nuevos códigos sociales para relacionarse, hacer nuevas amistades, entender las metodologías, la relación con nuevos compañeros y compañeras de clase, otros docentes, etc.. Por otro lado, también es un momento  muy importante porque a los 12 años muchas niñas ya tienen la menstruación o su cuerpo ha comenzado a cambiar, mientras que el de los niños no. Hay un desfase evidente en lo físico (las chicas maduran aproximadamente  dos años antes que los chicos), que también existe en lo emocional y en lo social. Los estudios indican que a partir de los 8 años aproximadamente, (siempre hay excepciones, por supuesto,) los niños prefieren estar solo con otros  niños y las niñas prefieren estar solo con otras niñas. Se separan y aumenta el desconocimiento entre ambos y, al mismo tiempo, entran en la ESO y las hormonas se ponen en marcha y aparece de una forma consciente la atracción sexual. Entran en la primera gran crisis personal de su vida: grandes cambios corporales, toma de conciencia de la autoestima, entender qué son los afectos sanos y como distinguirlos de lo que no los son, la orientación sexual, etc., y  necesitan un acompañamiento para este camino. Este programa crea el espacio para que durante el último curso de Primaria se pueda hablar de todo esto, aclarar ideas, dar herramientas, compartir dudas, aclarar mitos y  resolver miedos, en un espacio seguro, cálido y respetuoso como es el aula.

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y LAS HUMANIDADES

Los mejores recuerdos de mi bachillerato, intelectualmente hablando, están relacionados con el disfrute que sentí estudiando Literatura, Historia del Mundo y Contemporánea, Historia del Arte, Música y desde luego, Filosofía. Estas asignaturas englobadas bajo el término Humanidades y que ahora quieren eliminar del curriculum, me abrieron el apetito por saber  y pensar más. Encontrarle un sentido ético y estético a lo que me rodeaba y a buscarle sentido a mi vida. Dar una respuesta a esa gran pregunta de la adolescencia y de la vida; quién soy y qué quiero hacer con mi vida.

Las Humanidades me ayudaron a expresar y comprender los sentimientos recién estrenados en mi adolescencia: la atracción y el placer, el amor y el desamor, la ilusión y la desilusión, la soledad y la compañía, la alegría y la tristeza, el miedo y la rabia, la pasión y el sin sentido, la utopía y la revolución y, cómo no, el compromiso social.

También fueron el salvavidas que me ayudaron a tirar de mí misma, pues ya sabemos que en la adolescencia nos mudamos al Planeta A (=Adolescencia) donde no hay adultos, pero sí pueden llegar sus legados… Yo me llevé a la Generación del 98, a mí querida Gloria Fuertes, a Gustavo Adolfo Bécquer, a Mario Benedetti y a Pablo Neruda.

En la adolescencia nos mudamos al Planeta A (=Adolescencia) donde no hay adultos, pero sí pueden llegar sus legados…
En la adolescencia nos mudamos al Planeta A (=Adolescencia) donde no hay adultos, pero sí pueden llegar sus legados…

También a Montesquieu, Rousseau, Voltaire y la Revolución Francesa y las guerras del S. XX  que estudié horrorizada… Las pinturas rupestres de Altamira, El Partenón, el Gótico, a Gaudí… Musicalmente me acompañaron Carl Orff, Debussy, Ravel, muchos cantautores y Les Luthiers. Estaba absorta con Dalí y Monet, y en Filosofía, Heráclito, Sócrates, Aristóteles, Kant y Simone de Beauvoir, me ayudaron a comprender que todas las personas pasamos por las mismas preguntas pero encontramos diferentes respuestas. Así se alimentó mi  pensamiento crítico, el creativo y sobre todo, la vivencia de los grandes valores universales.

No me imagino un mundo sólo de robots como algunos profetizan. La función principal de esas máquinas es la económica; tener trabajadores que no cobran y sí obedecen. Incapaces de relacionarse y tomar decisiones. Y no dudo que para algunos trabajos, o peligrosos o en los que se requieran pocas habilidades humanas, se irá eliminando a las personas y sustituyéndolas por esas máquinas. Pero lo que necesitamos sobre todo para ser “rentables” es que las siguientes generaciones sean inteligentes emocionalmente; que tengan una buena autoestima, que afronten los fracasos y las decepciones y al mismo tiempo, continúen luchando por sus objetivos y metas.

¿Humanos o robots? Lo que necesitamos sobre todo es que las siguientes generaciones sean inteligentes emocionalmente.
¿Humanos o robots? Lo que necesitamos sobre todo es que las siguientes generaciones sean inteligentes emocionalmente y con valores éticos.

Chicas y chicos capaces de amar desde el consentimiento, el respeto, el placer, la salud, la libertad y la igualdad, sin poseer ni dominar. Que puedan convivir y trabajar con personas con maneras de vivir y de pensar diferentes desde el diálogo, el respeto y la empatía. Gente que podamos llamar cívica; con valores prosociales como ofrecer ayuda, consolar, compartir y colaborar. Y eso no lo lograrán las máquinas. ¡A penas lo logramos los humanos…!. Así que la tecnología podrá estar presente en nuestra vida, pero no sustituirá a las personas.

Tampoco me imagino un mundo donde las personas pasen por la escuela o la universidad y solo hayan aprendido a ganar dinero, a ser winner or loser, a crear negocios, a tener “éxito” (sobre todo si por éxito entendemos robar impunemente como ciertos políticos o entidades financieras).

No me imagino un mundo donde las personas pasen por la escuela o la universidad y solo hayan aprendido a ganar dinero, a ser winner or loser.
No me imagino un mundo donde las personas pasen por la escuela o la universidad y solo hayan aprendido a ganar dinero, a ser winner or loser.

Ni me puedo imaginar una generación de chicas y chicos sin sueños, ni utopías, sin compromiso ambiental y social, sin amor a la poesía, a la pintura, a la danza, a la música, al teatro. Y por supuesto, sin conocer y utilizar éticamente las ciencias y las tecnologías.

Ese escenario sería apocalíptico en términos humanos: personas desesperadamente solas, ahogadas en sus emociones y perdidas en sus relaciones, buscando alivio en realidades virtuales, descuidando sus cuerpos y corazones, tal vez bajo el efecto de las drogas o enajenadas en estados orgiásticos. Al borde del suicidio colectivo.

Afortunadamente hoy tenemos las competencias básicas en el curriculum escolar donde se reconoce la importancia del desarrollo emocional y social y se insta a que se trabajen en el aula.

Manuales del programa de competencia personal y social de Manuel Segura, Juani Mesa y Margarita Arcas.
Manuales del programa de competencia personal y social de Manuel Segura, Juani Mesa y Margarita Arcas.

Y en muchos centros escolares de todo el estado se trabajan proyectos y programas como el nuestro, de competencia personal y social  denominado genéricamente “Ser persona y Relacionarse” programa evaluado científicamente y que  ayuda al alumnado en su crecimiento personal y favorece una mejor convivencia.

Así que la Educación, la Familia y toda la Sociedad, incluidos los poderes públicos tendrán que seguir ofreciendo una educación completa y competente con todas las disciplinas que nos hacen ser una Civilización, para conseguir buenas personas: que sepan relacionarse, pensar, reír, sentir, trabajar, decidir, amar y soñar, o no tendremos futuro. Y por eso para desarrollar la inteligencia emocional, la tolerancia, la empatía y la igualdad,  necesitamos a las Humanidades.

 

 

 

 

JORNADAS DE EDUCACIÓN EMOCIONAL Y FAMILIA

Este pasado fin de semana se realizaron las XI JORNADAS DE EDUCACIÓN EMOCIONAL  este año dedicadas a la familia. Unas 200 personas se dieron cita en la Universitat de Barcelona para participar en las mismas; yo entre ellas. He tenido la suerte de asistir como ponente, impartiendo el taller “DESARROLLAR UNA SANA AUTOESTIMA EN FAMILIA” y al mismo tiempo, he aprendido mucho siendo  asistente/alumna.

XI Jornadas de Educación  emocional y familia. Dra. Juani Mesa Expósito
XI Jornadas de Educación emocional y familia. Dra. Juani Mesa Expósito

A mi taller se apuntaron personas de todas las edades y de muy variadas profesiones: desde docentes de todos los niveles educativos, educadores y trabajadores sociales, hasta profesionales de la psicología, pedagogía, arquitectura, editores de revistas especializadas, etc… Y de procedencia muy diversas; de diferentes partes de España  y del otro lado del Atlántico, como México y Chile. Muchas eran madres y padres y también pude disfrutar de la presencia  y experiencia de una abuela de 69 años, profesora universitaria en activo: qué gran ejemplo!

Fue una experiencia muy participativa y enriquecedora: 40 personas pensando, aportando y compartiendo la experiencia de educar y trabajar la autoestima en las familias, juntas.

Desarrollar una sana autoestima en familia. Taller a cargo de la Dra. Juani Mesa Expósito, dentro de las XI Jornadas de Educación Emocional y Familia, de la Universitat de Barcelona
Desarrollar una sana autoestima en familia. Taller a cargo de la Dra. Juani Mesa Expósito, dentro de las XI Jornadas de Educación Emocional y Familia, de la Universitat de Barcelona

La autoestima es el corazón de la inteligencia emocional. Es una estructura psicológica fundamental que se pone en marcha a partir del primer año de vida y que pasará por sucesivas transformaciones y reajustes.

Comienza siendo la estima que me tienen los demás, …pero ¿quiénes? Los adultos afectivos de referencia, es decir, mi madre y mi padre, o quien haga esas funciones. En la infancia, el mensaje es de un amor incondicional; “te quiero tal y como eres”. No puede haber “peros”, ni condiciones (si hubiera sido niña en lugar de niño… si hubiera llegado más tarde… o más pronto…, si fuera mejor en los  deportes, si le gustara más estudiar, si no fuera tan torpe, si fuera más fuerte, o más sensible, o más valiente… Si fuera como yo… si fuera tan brillante como fulanita o suclanito, etc,…etc…). Repito, es un amor incondicional, por eso se llama apego. «Me gustas tal y como eres». Es aceptar y valorar a la hija o hijo real, no al ideal.  Y este mensaje siempre deja una huella a lo largo de nuestro recorrido vital.

Otro momento del taller "Desarrollar una sana Autoestima"., a cargo de la Dra. Juani Mesa Expósito, dentro de las XI Jornadas de Edu. Emocional y Familia, dela Universitat de Barcelona.
Otro momento del taller «Desarrollar una sana Autoestima»., a cargo de la Dra. Juani Mesa Expósito, dentro de las XI Jornadas de Edu. Emocional y Familia, dela Universitat de Barcelona.

Al llegar a la adolescencia, es cuando empieza a ser realmente auto-estima. Es la estima, respeto, valía y conocimiento que tengo hacia mí misma. Es la plena confianza en que soy digna de amar y ser amada. Que tengo derecho a ser feliz y capacidad para afrontar los retos que la vida me pondrá y que aún desconozco.

En este periodo de la vida, se reajusta la auto-percepción que tenemos de nosotras y nosotros, gracias a los nuevos mensajes (positivos y negativos) que hemos recibido en casa y que recibiremos de las nuevas amistades que haremos, de las incipientes parejas, de los modelos televisivos, de las letras de las canciones, de la publicidad y artistas de moda, etc, etc… Nuestra cabeza y nuestro corazón bullen en nuestro interior desbordados por miles de cuestiones relevantes para las que no siempre tenemos respuesta, ni a quién preguntar…

…¿Realmente soy como me han dicho en casa que soy?¿Mis padres me quieren tal y cómo soy ?¿Por qué me comparan con mi hermana, si yo soy otra persona?… ¿Qué me aportan mis nuevas amistades y las nuevas experiencias vitales a mi propio sentido como persona? ¿Seré capaz de elegir bien lo que haré al acabar la ESO?¿Y si no sé lo que quiero? ¿Y si me equivoco?

…¿Fumar o beber me hacen más popular? ¿Hasta dónde valoro y me afecta la opinión de mis amistades? ¿Tengo miedo a estar sola o solo?¿Y si no soy como esperan que sea y me quedo sin amigas y amigos o por hacerle caso a mi familia?

…¿Por qué los padres de mis amigas y amigos son más “chachis” que los míos? ¿Por qué me tocaron esta madre y este padre tan “carcas”, que no me entienden y me avergüenzan?

…¿Alguna vez alguien me amará? ¿Cómo sabré que es amor verdadero?¿Tengo que enrollarme con la primera persona que me lo proponga? ¿Cómo sé que no me he equivocado? Etc, etc…

En la adolescencia se reajusta nuestra autoestima, al enriquecernos de nuevas amistades y del grupo de iguales. Dra. Juani Mesa Expósito.
En la adolescencia se reajusta nuestra autoestima, al enriquecernos de nuevas amistades y del grupo de iguales. Dra. Juani Mesa Expósito.

Los mensajes amorosos, realistas, positivos, de confianza y valía personal que los padres hayan dado a esta chica o a este chico, desde la infancia, ayudarán (o no) a resolver estas cuestiones y darán como resultado una primera auténtica autoestima. Aflorará una especie de sistema inmunológico en nuestra conciencia, que nos ayudará a ser auténticamente nosotras y nosotros mismos; una persona única e irrepetible, más allá de la familia en la que nacimos; más allá del qué dirán, de las expectativas de los demás, de las amistades, de la moda y los convencionalismos. Una persona segura de sí misma que se conoce, se respeta y se valora, sabiendo que debe seguir “cultivándose”, enriqueciéndose, reajustándose con la vida. Capaz de afrontar la incertidumbre de vivir; de amar y de ser amada.

Enseñar a los hijos a convivir. Manuel Segura y Juani Mesa.
Enseñar a los hijos a convivir. Manuel Segura y Juani Mesa.

Las actividades de nuestro programa “ENSEÑAR A LOS HIJOS A CONVIVIR” (Manuel Segura y Juani Mesa, Edt. Desclée),  ayudan a las familias participantes a tener herramientas para afianzar la autoestima de sus hijas e hijos desde la infancia hasta la adolescencia. Acompañar con una escucha activa, empatía , gestión emocional, pensamiento crítico y unos valores éticos que le den sentido y fuerza a nuestro yo interior.  También ayudamos a identificar qué personas de nuestra familia ayudan o empeoran en la construcción de la autoestima de nuestros hijos e hijas. A trabajar en equipo, a mejorar los estilos educativos hacia una parentalidad positiva y a colaborar con la escuela.

Algunos de estos ejercicios los incluí en el taller que impartí en estas XI Jornadas de Educación Emocional y familia y muchos más desarrollaré en el próximo curso que impartiré en la Universidad de La Laguna, en abril, bajo el título “Cómo desarrollar la inteligencia emocional y social en familia”. Este curso está abierto a cualquier persona que quiera conocer y mejorar su autoestima o potenciar la de sus hijos e hijas. La matrícula continúa abierta  y se puede realizar desde el siguiente link:

https://sede.fg.ull.es/es/curso/detalle/a15030051/como-educar-la-inteligencia-emocional-y-social-en-familia

Les espero!

 

 

Tómate un minuto y… abraza a tu padre!

Tómate un minuto y... Abraza a tu padre!. Dra. Juani Mesa Expósito
Tómate un minuto y… Abraza a tu padre!
Dra. Juani Mesa Expósito

 

Ya sé que el Día del Padre pasó, pero a pesar de que en este mundo virtual todo es en el momento y la vez efímero y fútil, quiero dedicar esta semana para al menos durante un minuto, pensar en nuestro padre y si aún lo tenemos a mano… darle un fuerte abrazo! También puede ser un abrazo simbólico, porque ya no está entre nosotros, o porque tenemos una mala relación desde hace años que no podemos resolver. No importa. Podemos hacerlo con el corazón. Ayuda a continuar adelante.

No es fácil ser padre. Tampoco ser madre. Cada día veo a hombres y mujeres que lo intentan con todo su cariño y fuerza de voluntad. Porque hay que tener voluntad, tiempo y energía vital para educar a una niña o a un niño (¡¡no digamos  a varios!!)

Estos nuevos tiempos, a veces tristes, “crísicos” y desesperanzados, traen nuevos retos, nuevos desafíos y  producen a la vez nuevas formas de educar, de criar y ser familia. Me parece importante destacarlo.

Veo a hombres asumiendo el rol de principal educador en su familia, pues la mujer es la que tiene los horarios más largos, el trabajo más rentable, o simplemente, el único trabajo. Padres que se enfrentan a lo que “tradicionalmente” han hecho las madres. Y lo hacen desde el cariño y desde el reajuste de rol que eso supone. Algunos más desorientados que otros. Pero firmes. Casi nunca tienen referentes en otros hombres aunque sí en sus parejas, o el recuerdo del rol de sus propias madres.

Seguramente no ha surgido este cambio de roles por un sentido consciente de vivir en pareja la igualdad en la crianza, sino más bien por necesidad, pero sea como sea, creo que está siendo enriquecedor para todos. Para los hijos y las hijas.

Para los hijos, porque sus padres les están ofreciendo un rol normalizado de cuidador que heredarán los que hoy son niños y adolescentes. Creo que serán la primera generación de varones educados por varones (también en las parejas homosexuales, por supuesto) y eso les ayudará a construir un rol de género más integrador, versátil y rico que el tradicional. Donde el hombre puede ser fuerte, seguro y con autoridad y a la vez comprensivo, empático y cuidador… Hacer las faenas de la casa ya no se interpretará como un elemento de “desviación” en la orientación sexual, como erróneamente creía mi  pobre padre. Si mi hermano limpiaba el baño o fregaba la loza, se ponía de los nervios… “a ver si te va a salir raro el muchacho” le decía a mi madre…

Los hombres pueden y deben educar, criar, amar y trabajar dentro  y fuera de casa, ya sea en parejas heterosexuales u homosexuales. Esta creencia absurda, pero tan extendida desaparecerá con la generación del 36, la de mi padre.

A nuestros niños y niñas de hoy que se están criando con varones o con mujeres,  les vendrá de maravilla para romper límites sociales caducos. Y cuando sean adultos asumirán indistintamente funciones dentro y fuera de su pareja o familia, gracias a que habrán tenido un modelo diferente de padre y de madre.

Para las hijas también tendrá buenos efectos. Ver con naturalidad y justicia que encargarse de la casa, de los hijos, etc… es de quién tenga más disponibilidad, sea el hombre o la mujer, será bueno para ellas. Crecerán con una idea de igualdad desde la experiencia familiar y el modelo de su padre y de su madre (o de quien haya hecho esa función), donde los roles se intercambian según las circunstancias de la vida, la edad de las hijas e hijos y las necesidades familiares y las habilidades de los adultos. En el futuro, las chicas en la vida adulta y en lo afectivo, seguramente buscarán (si son heterosexuales) varones que tengan integrado como normal realizar las tareas de la casa o el cuidado de las criaturas. Buscaran a un compañero con quien formar equipo, sin perder el tiempo en miedos a “el qué dirán” ni  a que él se sienta inferior porque no trabaja o porque es el que se encarga de la casa. Serán más flexibles y lo reivindicaran en sus relaciones como algo natural, sensato: de justicia.

También a ellas les vendrá bien ver que son sus madres las que más ocupan el espacio público (tradicionalmente reservado a los varones), sin mirar por encima del hombro a su compañero (o compañera) ni menospreciarlo, sino sintiendo que hay que hacer dentro y fuera de casa, cada uno unas funciones indispensables para que la familia funcione; para convivir, querernos y relacionarnos bien.

Especialmente enriquecedor será para las niñas de una pareja de mujeres, pues tanto el espacio público como el privado será gestionado por mujeres y eso  ayudará a que generalicen aún con más naturalidad que las mujeres pueden y tiene derecho a elegir dónde estar y que son capaces de cumplir roles profesionales y familiares indistintamente. Y lo mismo ocurrirá con los varones criados sólo por mujeres.

Gracias (y a pesar de) este momento socio-económico, chicas y chicos van a crecer conviviendo con sus madres y padres y viendo que los papeles son intercambiables y que no corresponden al hecho de haber nacido mujeres o varones.  No les condicionará para ser la persona que quieran ser.

Así que hoy pido un abrazo  y un GRACIAS, para todos los buenos  y valientes nuevos padres. También para sus parejas.

Creo que una parte de la desigualdad más machista y frustrante que hemos padecido, desaparecerá gracias a esta nueva generación de padres (y madres). Nuestras nietas y nietos tendrán roles más equitativos y sin prejuicios. Serán más libres y justos en sus relaciones personales y familiares y, como dijo Mandela, “Siempre es imposible, hasta que se hace” , y ya lo estamos haciendo.