Niñas, las más vulnerables del planeta

 

Marina Golbahari (1989, Kabul, Afganistán). Actriz protagonista de "Osama" (2003), de Siddiq Barmak.
Marina Golbahari (1989, Kabul, Afganistán). Actriz protagonista de «Osama» (2003), de Siddiq Barmak. 

¿Saben lo que es un Bacha Posh? Son niñas afganas vestidas de niños para poder ir a la escuela, ayudar a hacer la compra en el mercado, poder realizar un deporte o echar una mano en el negocio familiar. Cuando en las familias afganas no nacen hijos varones, agobiados por el propio aislamiento al que se somete a las niñas y a las mujeres, los padres deciden “disfrazar” con ropas y corte de pelo de varón y desde muy pequeñas a una de ellas, normalmente a la hija mayor. Es una “figura” reconocida en la sociedad afgana que permiten mirando para otro lado, hasta que llegan a la adolescencia (sobre los 16 años aproximadamente). En ese momento, tanto la familia como la sociedad decide que ya no deben seguir haciendo de varones ni disfrutando de formación y libertad de movimientos y las presionan para que vuelvan a vestirse y comportarse como mujeres: volver al hogar, preparar para casarse y tener hijos, para volver  a la invisibilidad y a la desesperanza de la des-realización personal más absoluta. A ellas nadie les pregunta y si lo hacen, apenas las apoyan. Algunas consiguen trabajos y las más afortunadas, escapan del país…

Vi los reportajes en La Noche Temática de La 2, del sábado día 16 de noviembre, en su horario habitual e intempestivo de las 12 de la noche, pero me impresionaron muchísimo y los busqué para descargarlos de la página de la cadena televisiva. Creo que son de imperativo moral verlos, difundirlo en las aulas, comentarlos en casa, con las hijas e hijos, con toda la familia, con las amistades… [http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-noche-tematica/noche-tematica-hija-tu-seras-nino/2148367/]

Se me revuelve el alma y el estómago al saber que esto está pasando hoy mismo, en la infancia, con las niñas y en pleno siglo XXI. ¿En nombre de la religión?, ¿en nombre del patriarcado más absolutista? No me cabe ni en la cabeza ni en el corazón…

No obstante, mirando hacia nuestro pasado más reciente, he recordado cómo en la dictadura, las mujeres y las niñas en este país estábamos limitadas casi tanto como las afganas de hoy en día; no podíamos viajar sin el consentimiento de un padre o un marido, apenas accedíamos a una formación completa y universitaria, no podíamos votar, divorciarnos, pensar, ni decidir libremente… Y muchas mujeres de la generación de mi madre hicieron el servicio civil de la buena y perfecta esposa en la Sección Femenina; estar guapas, ser cocineras estupendas, cuidadoras y madres perfectas, sin necesidades, ni sueños, ni autorrealización propia más allá de la “familia”…. Parece que fue hace un millón de años, pero apenas llega a los 50 años…

Hoy temo por el retroceso en ciertas conquistas sociales, personales y de derechos humanos que las mujeres hemos alcanzado en este país y en el mundo occidental. Sobre todo cuando observo la relación afectivo-sexual que mantienen muchas adolescentes; relaciones de sumisión, que están acabando en denuncias por malostratos en chicas de 16 años que llegan a los servicios sociales. Los modelos de relación y de autorrealización que las películas, las series de televisión e incluso los video-juegos les ofrecen; transmitiendo valores de cuidadoras resignadas, secundarias e inseguras, pero capaces de cambiar al otro gracias a “su amor sin fin”…. Se me revuelve el alma y el estómago, otra vez.

Queda mucho por hacer por la infancia y especialmente por las niñas de este planeta. Empecemos por visibilizarlas; viendo documentales hechos aquí y fuera de nuestras fronteras, enseñemos a  valorar y mantener lo conseguido,  para poder seguir avanzando. Ayudemos a nuestros compañeros (padres, hermanos y parejas) a que también lo vean, lo defiendan y lo eduquen. Eduquemos con nuestro ejemplo de coherencia como mujeres, como hombres, como trabajadoras y trabajadores…Eduquemos para ser y hacer personas, tanto a las niñas como a los niños; personas capaces de vivir su propia vida desde la responsabilidad, el respeto, el compromiso, la libertad, la dignidad y la igualdad.

Que no se diga nunca más a ninguna mujer, ni a ninguna niña, lo que en la película El Color Púrpura, de Spielberg, le dice un hombre al personaje interpretado por Whoopi Goldberg: «Eres fea, negra, pobre y encima, mujer”.

(Osama, -traducida como «Niña coraje»-, cuenta la historia real de una joven obligada a «disfrazarse» como un niño. Puedes ver la película completa en http://www.youtube.com/watch?v=QYWEuxqntgU)