Las niñas y las mujeres tenemos derecho a todos los derechos humanos. Y a que se luche, se denuncie y se actúe con contundencia si alguno no es respetado.
Lucha contra la violencia de género. Juani Mesa Expósito. Doctora en Psicología.
TENEMOS DERECHO…
…A decidir sobre nuestra vida y nuestro cuerpo
…A expresarnos y que nuestra opinión se tenga en cuenta
…A cambiar de opinión
… A ser libres
…A amar y ser amadas: bienqueridas
…A dejar a quien no nos ama bien
… A denunciar el maltrato y a que nos proteja la ley
…A estudiar
… Al trabajo digno
…A la salud física y emocional
…A ser imperfectas
… A ser nosotras mismas.
Tenemos derecho a la Vida, la Igualdad, la Dignidad y a la FELICIDAD.
Que nadie ose quitarnos nuestros derechos, nunca más.
Empieza el curso y de alguna manera, todas y todos volvemos al cole. Empieza el año escolar y se producen las mismas buenas intenciones que el 1 de enero: “me apunto al gimnasio”, “empiezo una dieta”, “retomo las clases de baile”, “iré a clases de pintura”, etc.. etc… Tendríamos que pensar bien lo que queremos hacer. Pero también lo que realistamente podemos hacer. Mirar bien nuestros horarios, rutinas y compromisos, y pensar seriamente qué quiero y qué puedo hacer.
A veces la frustración y el abandono vienen por la desproporción entre lo que podemos y queremos hacer. Tal vez tendríamos que ser más humildes. Empezar sólo una cosa factible. Y si encaja en nuestra vida, considerar más adelante, añadir otra.
Formarse es una opción estupenda que sinceramente creo que debería ser un hábito en nuestra vida. Al menos una vez al año tendríamos que hacer una formación de por lo menos 30 horas presenciales.Personalmente pienso que la formación virtual no tiene la calidad, la calidez y el “impacto transformador” suficiente, por muchas nuevas tecnologías que haya… Lo digo por experiencia: he sido profesora on-line!
Leer es la base para potenciar el pensamiento y la creatividad. Dra. Juani Mesa Expósito. Figura en la ventana. Dali, 1925
Otra opción es hacer una lista de libros y seleccionar 1 por trimestre (sigamos siendo humildes). España es el país del mundo donde se producen más libros, pero al mismo tiempo, es uno de los que lee menos de todo el planeta. Leer es la base para pensar mejor, para ser críticos, autónomos y sobre todo, para estimular nuestra imaginación. Todo está en los libros: leamos!!
Volver a la rutina también supone retomar algunas relaciones, tal vez no muy cercanas, pero sí enriquecedoras, ¿aún tienes el móvil de esa persona? ¿Por qué no pruebas a quedar como le dijiste la última vez que te encontraste con ella casualmente? Ayudar a alguien, a veces sólo escuchando a la otra persona, también vale. Cultivar las relaciones que de verdad merecen la pena, es mejor que hacer un postgrado.
Hay muchas opciones sencillas y poderosas para formarnos, para “volver al cole” y que no cuestan dinero. Tener tiempo cada día para mirar durante un momento el cielo; estar con tu pareja; jugar con un crío; dar un largo paseo; escuchar buena música; estar en silencio… Escucharnos internamente. Tómate un minuto y….Elige la tuya!
Tómate un minuto para y VUELVE AL COLE. Dra Juani Mesa Expósito
Hay muchas formas de acariciarse, de sentir placer y cariño… Hoy les propongo un encuentro íntimo con nosotras mismas. Nuestra cultura ha sido muy castigadora y represora del autoplacer, a pesar de ser éste la base del autoconocimiento sexual, de nuestra propia respuesta sexual para tener relaciones sexuales sanas, libres y satisfactorias. Y especialmente se ha castigado y negado este derecho sexual a las mujeres, ¿qué sorpresa, no?
Tenemos en nuestra contra que nuestros genitales están protegidos y ocultos a simple vista, sin embargo, es un mecanismo natural de protección ante el ambiente físico que podría favorecer el contagio de infecciones. Por eso la educación de las niñas debe contemplar la autoexploración, tal y como lo hacen ellas mismas de forma natural cuando son bebés y que pronto censuramos las y los adultos.
Observo diferencias educativas de género en este aspecto continuamente, ya que esto no les pasa tanto a los varones. En primer lugar, porque su pene está totalmente visible, expuesto, disponible y además lo necesitan para orinar, con lo cual el niño, el adolescente y el hombre conocen mucho mejor sus genitales y su funcionamiento, lo que les da mayor seguridad personal para explorar su sexualidad. Y en segundo lugar, porque nuestra sociedad sigue siendo androcéntrica y todo lo que tiene que ver con el hombre, incluido su pene, es visible y muy valorado. ¿Por qué negar el placer y el derecho a ser dueñas de su cuerpo y de su sexualidad a la otra mitad de la humanidad?
Las niñas, las adolescentes y mujeres necesitamos un entorno que nos valore y nos anime a conocernos a nosotras mismas, también fisiológicamente. Que no etiquete nuestra sexualidad de oscura y sucia o nos tilde de promiscuas por querer tener el mismo derecho de reconocimiento a nuestro cuerpo, a nuestra sexualidad y al placer.
Por otra parte, no se trata de incitar a las relaciones sexuales con 12 años; no me entiendan mal. Se trata de incitar al conocimiento del cuerpo, porque sólo desde ahí nos sentiremos seguras, nos valoraremos y conoceremos, sabiendo lo que queremos y lo que no en nuestra sexualidad. Delegar la responsabilidad del placer a nuestra pareja es una irresponsabilidad que nos hace inmaduras y dependientes. He conocido mujeres así en mi consulta. Vienen porque “no les apetece nunca” o porque “no sienten nada” y mantener relaciones sexuales es un deber, sin más.
De la misma forma que aprendemos a caminar, a hablar, a vestirnos, a saber comportarnos socialmente y a gestionar nuestra menstruación (conocer el ciclo, la cantidad de sangrado, ponernos bien las compresas o tampones, medicación para calmar el dolor, etc…) las niñas, las adolescentes y las mujeres necesitamos conocer bien nuestro cuerpo y eso supone dedicarnos tiempo y autoexplorarnos. Por supuesto, todo de acuerdo a nuestra edad, posibilidades y desde la privacidad y el respeto. Es un acompañamiento que debe hacer la madre.
Tómate un minuto y acaríciate. Dra. Juani Mesa Expósito. foto tomada de http://www.lapatilla.com
En los talleres de educación afectivo sexual que imparto para adolescentes y jóvenes, encuentro que a los 15 años los hombres conocen bastante bien la respuesta sexual de su cuerpo y conocen de maravilla a su pene, y al mismo tiempo, observo que las chicas de esas mismas edades apenas tienen conciencia de que tienen genitales; casi ninguna sabe qué hay “ahí debajo” y mucho menos cómo es su respuesta sexual.
La naturaleza nos hizo un regalo en el desarrollo evolutivo como especie. Nos dio un órgano con la única función de darnos placer: el clítoris o Punto C. Y es el único órgano que no conocemos, incluso hay quien lo desprecia, ¿cómo es posible?
El clítoris es el responsable de nuestros orgasmos y hoy sabemos que lo que llamamos el Punto G, es la parte interna de nuestro clítoris, pues es un entramado muy complejo de terminaciones nerviosas desarrolladas para activar el placer y producir el orgasmo. Un órgano que nos envuelve por dentro y por fuera de nuestros genitales para hacernos sentir el placer.
Nos obsesionamos de adultas por tener orgasmos, y al mismo tiempo, nos negamos (y negamos a la siguiente generación) el derecho a conocer el órgano físico que los produce. Por supuesto que el placer está en todo nuestro cuerpo y que el cerebro es el órgano sexual más importante, pero hoy concedámosle el lugar, el tiempo y la praxis que se merece a nuestro clítoris y a todo su entorno físico.
Acariciarnos a nosotras mismas es dedicarnos cariño, conocimiento y autoestima. Tal vez, lo primero que tengamos que hacer es, mientras nos duchamos o en el bidet, tener a mano un espejito y mirar y explorar con curiosidad infantil, es decir sin prejuicios, qué nos ha dado la naturaleza. Aderezado de lo que queramos; música, velas, aceites, juguetes…
La verdadera liberación sexual no está en hacer top-less en la playa, está en conocernos y en saber qué queremos en la cama y cómo obtenerlo. Es defender una sexualidad de mujer: sola o acompañada. Una sexualidad psicológica, emocional y física. Enriquecida y sin miedos, donde el objetivo no sea exclusivamente el coito, ni la reproducción, sino el placer y la comunicación íntima y compartida.
Y créanme, si se animan a conocerse, no les bastará con un minuto…
Tómate un minuto y… Abraza a tu padre! Dra. Juani Mesa Expósito
Ya sé que el Día del Padre pasó, pero a pesar de que en este mundo virtual todo es en el momento y la vez efímero y fútil, quiero dedicar esta semana para al menos durante un minuto, pensar en nuestro padre y si aún lo tenemos a mano… darle un fuerte abrazo! También puede ser un abrazo simbólico, porque ya no está entre nosotros, o porque tenemos una mala relación desde hace años que no podemos resolver. No importa. Podemos hacerlo con el corazón. Ayuda a continuar adelante.
No es fácil ser padre. Tampoco ser madre. Cada día veo a hombres y mujeres que lo intentan con todo su cariño y fuerza de voluntad. Porque hay que tener voluntad, tiempo y energía vital para educar a una niña o a un niño (¡¡no digamos a varios!!)
Estos nuevos tiempos, a veces tristes, “crísicos” y desesperanzados, traen nuevos retos, nuevos desafíos y producen a la vez nuevas formas de educar, de criar y ser familia. Me parece importante destacarlo.
Veo a hombres asumiendo el rol de principal educador en su familia, pues la mujer es la que tiene los horarios más largos, el trabajo más rentable, o simplemente, el único trabajo. Padres que se enfrentan a lo que “tradicionalmente” han hecho las madres. Y lo hacen desde el cariño y desde el reajuste de rol que eso supone. Algunos más desorientados que otros. Pero firmes. Casi nunca tienen referentes en otros hombres aunque sí en sus parejas, o el recuerdo del rol de sus propias madres.
Seguramente no ha surgido este cambio de roles por un sentido consciente de vivir en pareja la igualdad en la crianza, sino más bien por necesidad, pero sea como sea, creo que está siendo enriquecedor para todos. Para los hijos y las hijas.
Para los hijos, porque sus padres les están ofreciendo un rol normalizado de cuidador que heredarán los que hoy son niños y adolescentes. Creo que serán la primera generación de varones educados por varones (también en las parejas homosexuales, por supuesto) y eso les ayudará a construir un rol de género más integrador, versátil y rico que el tradicional. Donde el hombre puede ser fuerte, seguro y con autoridad y a la vez comprensivo, empático y cuidador… Hacer las faenas de la casa ya no se interpretará como un elemento de “desviación” en la orientación sexual, como erróneamente creía mi pobre padre. Si mi hermano limpiaba el baño o fregaba la loza, se ponía de los nervios… “a ver si te va a salir raro el muchacho” le decía a mi madre…
Los hombres pueden y deben educar, criar, amar y trabajar dentro y fuera de casa, ya sea en parejas heterosexuales u homosexuales. Esta creencia absurda, pero tan extendida desaparecerá con la generación del 36, la de mi padre.
A nuestros niños y niñas de hoy que se están criando con varones o con mujeres, les vendrá de maravilla para romper límites sociales caducos. Y cuando sean adultos asumirán indistintamente funciones dentro y fuera de su pareja o familia, gracias a que habrán tenido un modelo diferente de padre y de madre.
Para las hijas también tendrá buenos efectos. Ver con naturalidad y justicia que encargarse de la casa, de los hijos, etc… es de quién tenga más disponibilidad, sea el hombre o la mujer, será bueno para ellas. Crecerán con una idea de igualdad desde la experiencia familiar y el modelo de su padre y de su madre (o de quien haya hecho esa función), donde los roles se intercambian según las circunstancias de la vida, la edad de las hijas e hijos y las necesidades familiares y las habilidades de los adultos. En el futuro, las chicas en la vida adulta y en lo afectivo, seguramente buscarán (si son heterosexuales) varones que tengan integrado como normal realizar las tareas de la casa o el cuidado de las criaturas. Buscaran a un compañero con quien formar equipo, sin perder el tiempo en miedos a “el qué dirán” ni a que él se sienta inferior porque no trabaja o porque es el que se encarga de la casa. Serán más flexibles y lo reivindicaran en sus relaciones como algo natural, sensato: de justicia.
También a ellas les vendrá bien ver que son sus madres las que más ocupan el espacio público (tradicionalmente reservado a los varones), sin mirar por encima del hombro a su compañero (o compañera) ni menospreciarlo, sino sintiendo que hay que hacer dentro y fuera de casa, cada uno unas funciones indispensables para que la familia funcione; para convivir, querernos y relacionarnos bien.
Especialmente enriquecedor será para las niñas de una pareja de mujeres, pues tanto el espacio público como el privado será gestionado por mujeres y eso ayudará a que generalicen aún con más naturalidad que las mujeres pueden y tiene derecho a elegir dónde estar y que son capaces de cumplir roles profesionales y familiares indistintamente. Y lo mismo ocurrirá con los varones criados sólo por mujeres.
Gracias (y a pesar de) este momento socio-económico, chicas y chicos van a crecer conviviendo con sus madres y padres y viendo que los papeles son intercambiables y que no corresponden al hecho de haber nacido mujeres o varones. No les condicionará para ser la persona que quieran ser.
Así que hoy pido un abrazo y un GRACIAS, para todos los buenos y valientes nuevos padres. También para sus parejas.
Creo que una parte de la desigualdad más machista y frustrante que hemos padecido, desaparecerá gracias a esta nueva generación de padres (y madres). Nuestras nietas y nietos tendrán roles más equitativos y sin prejuicios. Serán más libres y justos en sus relaciones personales y familiares y, como dijo Mandela, “Siempre es imposible, hasta que se hace” , y ya lo estamos haciendo.
Tómate un minuto para Recordar el 11-M. Dra. Juani Mesa Expósito
Ya han pasado años, pero lo recuerdo como si fuera ahora. Estaba en Barcelona. Me desperté oyendo la radio. Había pasado algo grave… un atentado? La información era confusa. A medida que pasaba la mañana (y pegada a la radio) se fue apoderando de mí un sentimiento de angustia, de incomprensión, ¿cómo los humanos podemos ser tan crueles y despiadados? Me recorrió un escalofrío y en un segundo me vi sentada en un vagón del metro… medio dormida aún, para ir a dar un curso a cualquier parte. Era algo tan cotidiano, que le pudo pasar a tanta gente… tanta gente… estaba tan cerca… en tantas ciudades… me podía haber pasado a mí.
Que unos desconocidos, locos, fanáticos, nos arrebaten todo en un segundo… La vida, los sueños, el amor… Me pareció despiadado, inhumano. Me quedé en silencio. Un silencio vacío, doloroso y empático. Inexplicable. Estupefacta. Traté de ponerle rostros a aquellas personas desconocidas y a la vez tan cercanas y comunes a mí, como mi propia vida; estudiantes, gente trabajadora….jóvenes, adultos, mayores, mujeres y hombres…Rotos para siempre. ¿Cómo superar un dolor tan grande?
Al día siguiente tenía un curso y me vestí y arreglé, como si fuera a una celebración importante. Necesitaba celebrar la vida, dar las gracias porque no me había pasado a mí, ni a ningún ser querido. Qué afortunada me sentí. Pero también lo hice para recordarme a mí misma que la vida es así de frágil; ahora la tienes y ahora no. Hay que atrapar el momento. Vivirlo. No nos llevamos nada. Como dijo Machado: “me iré ligero de equipaje”…Fue mi manera de honrar la memoria de los que ya no podrían disfrutar de su vida ni de la personas que dejaron tras de sí.
Tiempo más tarde tuve que ir a Madrid por trabajo y pasé por ese espacio dedicado a las víctimas que hay en Atocha. Volví a sentir esa soledad inmensa, ese vacío que casi te ahoga… Estuve unos momentos y les dediqué unos pensamientos, a modo de oración. Allí la vida se detuvo brusca y violentamente. Pero también hubo una solidaridad maravillosa y seguramente caótica, pero muy humana.
Sé lo que es perder a un ser querido, pero no puedo hacerme a la idea de cómo puede ser el dolor y el vacío de perderlo en un atentado terrorista. Creo que debe ser la muerte más difícil de encajar. Pensamos que eso no nos va a pasar, pero a veces está esperándonos al doblar la esquina.
Así que desde mi humilde blog, envío un abrazo muy fuerte a las víctimas supervivientes y a sus familiares. Es admirable la valentía que demuestran para seguir adelante y por ayudarnos a los demás a no olvidar que es maravilloso estar vivos.
El 8 de marzo siempre es un día especial. Tal día como hoy pero de 1857, un grupo de mujeres de una fábrica textil de Nueva York decidieron manifestarse por la paupérrimas condiciones en las que trabajaban. Sueldos miserables, condiciones inhumanas, ni si quiera tenía tiempo para dar el pecho a sus bebés…Esto provocó que otras obreras se manifestaran y como consecuencia “se produjo” un incendio en la fábrica que acabó con la vida de muchas de ellas que estaban encerradas dentro a modo de protesta. Ellas llevaban unas batas de color violeta. En su memoria, por su lucha, valentía y sacrificio, se celebra el 8 de marzo como Día de la Mujer y por eso, el violeta es el color que nos recuerda que hay que seguir atentas a las injusticias, denunciarlas y luchar por ser felices.
Tómate un minuto para ser tú misma. Dra. Juani Mesa Expósito
El ámbito laboral para nosotras es muy importante, al ser el primer facilitador de libertad personal. Tener un trabajo es ser independiente económicamente; es poder tomar decisiones. Es poder decidir qué hago, adónde voy, con quién voy, qué hago, etc…Pero no es suficiente. Tenemos que educar a nuestras hijas y alumnas para ser ellas mismas; para valorarse por la mujer que son y no despreciarse ni humillarse por la que les gustaría ser. Educarlas para que sean libres de pensamiento y de comportamiento. Libres y responsables, pues la una no es verdaderamente auténtica y funcional sin la otra. Libres para no someterse a las modas, al miedo al fracaso, al qué dirán, o a lo que quieran otras personas de nosotras. Libres para respetarnos a nosotras mismas y desde ahí, compartir, ser y disfrutar de la vida…
Cada vez baja más la edad de mujeres que denuncian a sus parejas. Ahora mismo nos estamos encontrando en los servicios de atención a la mujer, con chicas de 16 años que están inmersas en relaciones de dominio-sumisión. De auténtica violencia psicológica y física. Chicas que en algunos casos, también son madres. Chicas que no saben quién son, ni qué hacer con su vida y mucho menos, cómo educar a sus hijas e hijos… y ahí tenemos un círculo de violencia, pobreza, marginación y desigualdad infinito.
Eduquemos a nuestras hijas y alumnas para la libertad y la felicidad. Seguimos siendo las más vulnerables del planeta. Dra. Juani Mesa Expósito
Amar no es dominar, ni depender. Amar supone conocerse, valorarse y respetarse a una misma y defender este derecho ante cualquiera que pretenda vulnerarlo. Amar supone cuidarnos de mente, de cuerpo y de corazón.
Amar es responsabilidad y compromiso, primero conmigo misma y luego hacia los demás. Amar es comunicar y escuchar (escucharnos internamente, también), y sentir reciprocidad en las relaciones. Amar supone empatía y conocimiento; sentir que la recibo y luego, que la utilizo con los demás. Amar requiere tiempo y paciencia, pero por encima de cualquier otra cosa, amar es respeto. Y tenemos que exigir que nos respeten. En todo. En nuestras ideas y nuestras decisiones. Que nos respeten decidir sobre nuestro cuerpo; no somos incubadoras andantes y por supuesto, exigir respeto y cuidado por nuestras emociones y sentimientos.
Sólo así se construye un yo sano; una buena autoestima. Este núcleo profundo de la inteligencia intrapersonal (o emocional) que es la autoestima y que es donde está nuestra confianza y la seguridad personal de que somos capaces de salir adelante; de que tenemos derecho a ser felices y que estamos preparadas para afrontar los desafíos de la vida. Solas o acompañadas, pero siempre contando en primer lugar, con nosotras mismas.
Aprovechemos este día para reafirmarnos, valorarnos, aceptarnos y disfrutarnos, durante todo el día y todo el año… no sólo por un minuto. Hagámoslo cada día y sin miedo. Enseñemos a nuestras hijas y alumnas a ser ellas mismas, pero también, a nuestros compañeros, nuestros hijos y alumnos. Somos una única humanidad compuesta de mujeres y de hombres. Aprendamos a conocernos y respetarnos mutuamente. Tenemos una gran oportunidad para hacerlo bien, tanto en casa como en la escuela: ¡aprovechémosla! Sólo así haremos camino juntos y en paz.
Aquí va Rosana para recordarnos que es «mejor, vivir sin miedo».
Tómate un minuto para VIVIR EL CARNAVAL. Juani Mesa Expósito
Desde el viernes pasado ha comenzado la fiesta de la creatividad, la alegría, el buen humor, el vacilón y “ el buen rollito”: ¡han comenzado Los Carnavales en S/C de Tenerife 2014!
Igual que en anteriores épocas históricas tan vergonzosas como esta, el Carnaval es el momento del año para desinhibirse, para criticar, para transformase, para descargar penas y malos rollos: para celebrar la vida. Ahora con tanta crisis, injusticias sociales, pérdida de derechos civiles y laborales y un sentimiento generalizado de resignación desesperanza, es más necesario que nunca tener un gran momento de descargue, de catarsis individual y colectiva.El Carnaval es terapéutico.
Porque el Carnaval de Tenerife tiene de todo;una crítica y denuncia social muy fuertes, a través de las murgas y de muchos disfraces espontáneos que bailan por la calle, tiene creatividad en las letras de las canciones, en los disfraces de la gente ytiene la fuerza del Eros; la vida, la sensualidad, la sexualidad, la alegría y los placeres más básicos y profundos del ser humano, permitiéndonos incluso entrar en lo prohibido… También tiene las borracheras y las broncas de los que se pasan y al mismo tiempo, la amistad y solidaridad de los que les aguantan… Eso es innegable.
El Carnaval es la vida comprimida intensamente en una semana. La liberación de los sentidos, de los sentimientos, el deseo de experimentar y experimentarnos, de explorarnos, de compartir con el otro, de vivir de noche y dormir de día, de reír y bailar hasta el amanecer… para terminar comiendo chocolate caliente con churros, en la playa.
Hoy es Lunes de Carnaval. Esta noche será impresionante. Tómate un minuto para coger cuatro trapos y salir a esa calle… A D-I-S-F-R-U-T-A-R!!!