Estamos en febrero de 2019 y ya van asesinadas 9 mujeres (2 en Canarias) por violencia machista. Es decir, cada 4 días matan a una mujer, ¿Cómo es que un hecho tan espantoso no nos estremece y hace que toda la ciudadanía se manifieste para exigir parar esta masacre?
Si en lugar de mujeres fueran delfines varados en la playa ¿no estaría todo el mundo alarmado?¿Es que la vida de una mujer vale menos?

La anestesia y pasividad social, así como las nuevas voces en política que desde la mayor de las demagogias quiere eliminar los progresos que se han conseguido y que siguen siendo insuficientes, me preocupan sobre manera. Se está creando una corriente de prejuicios, creencias irracionales y sobre todo mentiras, provocadoras y violentas contra un movimiento pacífico y pacifista de derechos humanos como es el feminismo.
No estoy en contra de los hombres. Estoy en contra del machismo, la barbarie, la injusticia, el miedo, el silencio, la ignorancia, la impunidad.

Recientemente me han llamado para dar una charla de una hora a todo un centro escolar sobre educación afectivo-sexual y me he negado. No sirven. No funcionan. Es muy fácil tergiversar y bromear sobre lo que se dice en un auditorio un día al año, lleno de adolescentes nerviosos, excitados entre risas y vacilones.
Hay que abogar por una educación afectivo-sexual real en la escuela YA. Desde educación Infantil hasta 4º de ESO. Con una ley que la apoye, la pague y la desarrolle. Con profesorado formado y familias implicadas. También hay que exigir a los ayuntamientos formación en educación afectivo-sexual. Se habla de ciudades o islas promotoras de salud y no se incluye ni la salud afectivo-sexual, ni la emocional, ni social… ¿en serio?
Existen muchísimos programas de educación afectivo-sexual completos y rigurosos desarrollados por profesionales, colectivos docentes e incluso universidades. Existe incluso, una cátedra de Psicología de la Sexualidad en la Universidad de Salamanca, por tanto hay conocimiento, materiales y profesionales capaces de asesorar, formar y de implementar una buena formación afectivo-sexual entonces, ¿Qué miedo hay?

Nadie quiere que una hija 16 años sea maltratada, ni violada, ni que tenga miedo de salir a la calle o a que un antiguo novio la amenace o persiga… pero está pasando. Nadie quiere que su hijo sea un maltratador, o que acabe denunciado. Pero está pasando. Nadie quiere que una alumna de 12 años, en 6º de Primaria diga que si no tiene dinero para ir al cine está dispuesta a “vender su cuerpo”. Pero a mí me lo han dicho en clase.
Según los datos del Institutito Nacional de Estadística, uno de los mayores aumentos del número de víctimas de violencia de género se está dando entre las menores de 18 años (10,6%). Y entre los 14 y 17 años han aumentado las agresiones machistas en un 682%.
Nadie quiere que nuestras chicas y chicos mantengan relaciones dolorosas, pero las tienen. Desde lo prohibido, el desconocimiento y el miedo. También desde el deseo natural a querer explorar su cuerpo y sus sentimientos y siempre, siempre, desde la influencia de los youtubers, los iguales, el deseo de ser aceptado, el miedo a perderse algo que “toca” y también, desde la soledad. Los padres son los últimos en enterarse en muchos casos.
Queremos que nuestras chicas y chicos sean la mejor versión de nosotras y nosotros mismos como sociedad: maduros, responsables, alegres, preparados, inteligentes social y emocionalmente, capaces de construir una vida afectiva y sexual desde el cuidado, el placer, la libertad, la alegría y el respeto. Y no vamos en esa dirección. Vamos hacia el dolor, el trauma, el miedo, la venganza, el odio, la cosificación del otro ¿A qué esperamos para cambiar las cosas?

Lamentablemente querida Juani has plasmado la realidad en que se encuentra actualmente nuestra sociedad. Ya las mujeres no tenemos ni derecho a salir solas a la calle de noche por miedo a que nuestra integridad sea vulnerada y dañada.No tenemos libertad para decidir si queremos ser libres y no estar atadas a un hombre que no nos hace feliz .Miedo, eso es lo que sentimos.El acceso a libre a internet desde muy pequeños y la proliferación de juegos on line cargados de contenido violento,hace que nuestros niños vean la violencia como parte natural de la convivencia.ya no solo se trata del maltrato y la violencia sino los numerosos casos de abusos sexuales a menores por parte de su progenitor, han hecho que veamos la realidad de nuestra sociedad actual. En vez de dar asignaturas tan absurdas como dos años de francés (en la cual no se adquieren casi ni conocimientos que les sirvan para el futuro) deberíamos de implantar clases de educación afectiva sexual desde infantil y así conseguir que esta lacra actual deje de ser el pan nuestro de cada día. Ademas las familias tenemos la OBLIGACION de inculcar valores de respeto e igualdad a nuestros hijos para que el día de mañana puedan expresar sus sentimientos de forma sana y actúen bajo los canones de la igualdad de género.Me encantó tu articulo y comparto cada una de tus palabras.