Me quedo con todo lo vivido en este casi finiquitado 2016. Lo bueno, lo regular, lo malo… todo me ha servido. Todo me ha ayudado. De todo he aprendido y disfrutado.
Agradezco a todas las personas que han pasado por mi consulta y que han confiado en mí para tratar de estar mejor consigo mismas, con sus parejas, con sus ex-parejas, con sus familias, con su alumnado… Es impresionante todo lo que me aportan y me enseñan sobre el misterio del ser humano. Es infinito.
Agradezco el conocer a nuevas personas, nuevos proyectos, desarrollar nuevas aficiones.
Agradezco el sentirme querida y cuidada. Agradezco poder querer, educar y cuidar a otras personas.

Agradezco a mi cuerpo por sostenerme y aguantarme. Agradezco su salud y observo de forma curiosa, su avance lento e irreversible hacia la oxidación. Me observo como si fuera una científica de la vida, cada mañana, cuando me miro en el espejo. Envejecer hace pensar mucho; en el sentido de la vida y en su inevitable compañera, la muerte.
Agradezco el estar viva, sentirme viva y acompañada.
Les deseo lo mismo que quiero para mí y los míos. Pero también seamos generosos y compartamos lo que tenemos y lo que somos para ayudar a que este mundo sea un lugar donde vivir con alegría, dignidad y libertad… al menos hasta donde nos llegue la mirada.