El pasado viernes impartimos una charla en la librería cafetería El Libro en Blanco sobre “INTELIGENCIA EMOCIONAL, Y AUTOESTIMA” y a la que asistieron unas 60 personas. En un ambiente muy participativo y en algunos momentos incluso divertido, fuimos interaccionando con el público asistente que mostró mucho interés por al tema, hasta el punto de poder hacer una dinámica en pequeños grupos y luego, hacer una puesta en común.

De este trabajo colaborativo, al final, las y los asistentes compartieron las principales conclusiones e ideas que se llevaban de la hora y media de charla. Como lo prometido es deuda, aquí se las pongo:
- Nuestro cerebro que al mismo tiempo es nuestra mente, sigue siendo un misterio, un gran desconocido al que cada día le descubrimos un secreto y nos fascina aún más.
- Las emociones son reacciones o respuestas básicas que se pueden activar en cualquier momento y situación. Nos adaptan al medio y las circunstancias.
- Las emociones son universales en todos los seres humanos, aunque cada persona las vive como una experiencia única y en la que cada cultura “interpreta” a unas como adecuadas y a otras
- Todas las emociones son legítimas; tenemos derecho a sentirlas y expresarlas tanto si somos mujeres como varones. Culturalmente nos han sido negadas ciertas emociones básicas en función de si somos niñas o niños: no podemos educar hoy en día con esta discriminación y llevando al sufrimiento a la siguiente generación de mujeres y varones.
- Las emociones se expresan en nuestro cuerpo: tenemos que atender a esta expresión emocional y cuidarlo: construir un buen entorno físico (agradable, confortable), no tragarnos lo que sentimos y atender a lo que nos dice el nudo en el estómago, en la garganta, los nervios, las contracturas, el insomnio, la inapetencia/gula, etc.

6. Se puede aprender a identificar, expresar y gestionar (regular) las emociones y los sentimientos.
7. Los pensamientos mantienen nuestros sentimientos; hay que identificarlos y atenderlos ¿son realistas o catastrofistas? ¿nos amargan la vida o nos ayudan a afrontarla y a buscar el bienestar?
8. Tenemos capacidad para sentir, pensar y decidir. Las tres capacidades son importantísimas y están totalmente conectadas unas con otras. No descuidemos el pensar porque esté de moda el sentir; ambas forman parte de la gran habilidad que es decidir y decidir bien: trabajémoslas!
9. La empatía verdadera tiene tres niveles: comprender al otro, sentir con el otro y actuar como si fuéramos el otro, o cómo nos gustaría que actuaran con nosotras o con nosotros mismos si estuviéramos en su lugar.
10. Al usar la empatía no nos volvemos más débiles sino más comprensivos, pues con la empatía podemos llegar a acuerdos con la otra persona y dejar de discutir orgullosamente.

11. Al usar los 3 niveles de la empatía, al llegar al tercero, el comportamental, no se trata de dar consejos; se trata de preguntar ¿Qué puedo hacer por ti?¿En qué te puedo ayudar? La mayoría de las veces lo que necesitamos de los demás es que nos escuchen y se interesen por nuestro bienestar.
12. La empatía promueve la asertividad, la compasión, el respeto y el comportamiento prosocial o altruismo.
13. La empatía es el mayor inhibidor de la violencia.
14.La persona inteligente emocionalmente además de empática es una persona que tiene una escala de valores éticos que le dan sentido a su vida.
15.Los valores éticos tenemos que aplicarlos, en primer lugar hacia nosotras y nosotros mismos y luego hacia los demás: respeto, justicia, libertad, dignidad, igualdad, tolerancia, responsabilidad, compromiso, confianza, amor, valentía, perseverancia, profesionalidad, honestidad, etc…

16. Los valores personales nos permiten estar atentas y atentos a las siguientes cuestiones para vivir con coherencia: ¿Cómo tengo ordenados estos valores éticos en este momento de mi vida? ¿Cuáles son los prioritarios, de verdad, a los que dedico mi tiempo y mi esfuerzo en el día a día?
17. La persona inteligente emocionalmente tiene una sana autoestima; sabe quién es, qué es lo que quiere y se gusta como persona. ¿Te caes tan bien a ti misma o a ti mismo, que serías tu mejor amiga o amigo?
18. La persona con una sana autoestima se gusta a sí misma, reconociendo que hay aspectos de sí misma que debe mejorar, pero también sabiendo que tiene otros que son maravillosos; auténticas fortalezas personales que le dan el impulso para seguir adelante y luchar por sus sueños.
19. La autoestima es nuestro sistema inmunológico emocional; nos ayuda a afrontar los retos de la vida y a sentir que somos personas dignas de amar y ser amadas.
20. La inteligencia emocional y la social son dos piezas de un mismo puzzle que se enriquecen y alimentan la una de la otra, porque somos seres sociales y nos necesitamos para ser buenas personas y relacionarnos bien.
Todos estos aspectos los trabajamos en nuestro libro, Enseñar a los hijos a convivir de la Editorial Desclée (Bilbao).

Este pequeño manual, es un guía muy práctica y amena para trabajar con grupos de madres, padres y abuelos ,(con uno mismo o en pareja), la inteligencia emocional, la empatía, la educación en valores, la autoestima y la asertividad. Cada sesión explica de forma muy sencilla y trabaja cada uno de estos conceptos con juegos, reflexiones y películas que aconsejamos ver para luego debatir. Ser inteligente emocionalmente cuesta muy poco si tenemos voluntad y curiosidad para mejorar como personas, ¿se animan?
Para saber más, pueden contactar con la Dra. Juani Mesa Expósito en siguiente el correo: ensenaraconvivir@gmail.com
Educar en las emociones les permite a las personas, niños y niñas ser iguales ante las cosas obrar de la misma forma o parecidas ser capaces de ser seres libres que expresan sus emociones y sentimientos sin perjuicios ni complejos, esto hace a los seres más fuertes, libres y saber cuales son sus limites y sus derechos. cada uno sabe que todo tienen los mismos derechos y deberes independientes del sexo que tengamos.
La inteligencia emocional, es la capacidad que tenemos de intentar y comprender las emociones de los demás. La empatía para es ponerte en lugar del otro e intentar comprender sus sentimientos y emociones.
La inteligencia emocional y social, son dos piezas que debemos cuidar y educar para poder relacionarnos de una manera adecuada , con respeto y educación.
la inteligencia emocional es la capacidad que tenemos para ponernos en el lugar de los demás como la empatía, pero educando nuestras emociones, con capacidad para comprender a todos.