Tómate un minuto para recordar el 11-M

Tómate un minuto para Recordar el 11-M. Dra. Juani Mesa Expósito
Tómate un minuto para Recordar el 11-M. Dra. Juani Mesa Expósito

Ya han pasado años, pero lo recuerdo como si fuera ahora. Estaba en Barcelona. Me desperté oyendo la radio. Había pasado algo grave… un atentado? La información era confusa. A medida que pasaba la mañana (y pegada a la radio) se fue apoderando de mí un sentimiento de angustia, de incomprensión, ¿cómo los humanos podemos ser tan crueles y despiadados? Me recorrió un escalofrío y en un segundo me vi sentada en un vagón del metro… medio dormida aún, para ir a dar un curso a cualquier parte. Era algo tan cotidiano, que le pudo pasar a tanta gente… tanta gente… estaba tan cerca… en tantas ciudades… me podía haber pasado a mí.

Que unos desconocidos, locos, fanáticos,  nos  arrebaten  todo en un segundo… La vida, los sueños, el amor… Me pareció despiadado, inhumano. Me quedé en silencio. Un silencio vacío, doloroso y empático. Inexplicable. Estupefacta. Traté de ponerle rostros a aquellas personas desconocidas y a la vez tan cercanas y comunes a mí, como mi propia vida; estudiantes, gente trabajadora….jóvenes, adultos, mayores, mujeres y hombres…Rotos para siempre. ¿Cómo superar un dolor tan grande?

Al día siguiente tenía un curso y me vestí y arreglé, como si fuera a una celebración importante. Necesitaba celebrar la vida, dar las gracias porque no me había pasado a mí, ni a ningún ser querido. Qué afortunada me sentí. Pero  también lo hice para recordarme a mí misma que la vida es así de frágil; ahora la tienes y ahora no. Hay que atrapar el momento. Vivirlo. No nos llevamos nada. Como dijo Machado: “me iré ligero de equipaje”…Fue mi manera de honrar la memoria de los que ya no podrían disfrutar de su vida ni de la personas que dejaron tras de sí.

Tiempo más tarde tuve que ir a Madrid por trabajo y pasé por ese espacio dedicado a las víctimas que hay en Atocha. Volví a sentir esa soledad inmensa, ese vacío que casi te ahoga… Estuve unos momentos y les dediqué unos pensamientos, a modo de oración. Allí la vida se detuvo brusca y violentamente. Pero también hubo una solidaridad maravillosa y seguramente caótica, pero muy humana.

 Sé lo que es perder a un ser querido, pero no puedo hacerme a la idea de cómo puede ser el dolor y el vacío de perderlo en un atentado terrorista. Creo que debe ser la muerte más difícil de encajar. Pensamos que eso no nos va a pasar, pero a veces está esperándonos al doblar la esquina.

Así que desde mi humilde blog, envío un abrazo muy fuerte a las víctimas supervivientes  y a sus familiares. Es admirable la valentía  que demuestran para  seguir adelante y por  ayudarnos a los demás  a no olvidar que es maravilloso estar vivos.

Deja un comentario