Hay personas con un don extraordinario; un don que se llama sentido del humor. Es un protector frente al estrés y la depresión. Es un indicador de inteligencia emocional y social, pues el sentido del humor se comparte.
He encontrado un artículo en la revista Canarias Gráfica, que me ha alegrado la mañana. Así que aquí pongo el link, deseando que les produzca el mismo efecto. Se titula «Una cadera sin ritmo»